Hoy estás aquí, mañana ¿quién sabe? La vida da mil vueltas, pero piensa lo que haces. Cuida tus palabras, pueden hacer tanto daño como cualquier arma. Aunque tú no lo creas, las palabras pueden hacer daño a los demás. Heridas que dañan el alma, que duran más de lo que imaginas. No digas lo que no sientes. Las palabras pueden hacer sufrir, pueden dar falsas ilusiones. Si quieres hacer creer a la gente lo que dices, demuéstralo, acompáñalas con acciones si quieres ser creíble.
Las palabra es un arma, y es más poderosa de lo que jamás podrá ser un puño.
Las palabra es un arma, y es más poderosa de lo que jamás podrá ser un puño.
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