sábado, 15 de agosto de 2015

Día tras día...

Mi cigarro se cunsume y mi mente me consume, pensando, pensando en todo y nada bueno. La soledad se va convirtiendo en mi más fiel compañera. Siempre está ahí, a mi lado, nunca me abandona ni estando en compañia. Me siento mal, no sé si alguien más lo ve, pero siento como me arrastra al lado oscuro. Estoy igual que antes, me siento vacío, como si no le importara a nadie. Soy el chico invisible para esa chica. Soy el que nadie quiere creer en mí. Soy al que acuden si tienen algun problema, pero no quieren escuchar los míos. Pero sobre todo, soy el que siempre estará ahi, esperando como un iluso a que llegue mi momento. Y esperando a que llegue, seguiré pasando malos ratos, rayándome y pasando las noches sin poder dormir imaginando un mundo distinto.

lunes, 25 de mayo de 2015

Otro cruce

Vuelvo a llegar a un punto en el que mi camino se vuelve a dividir en dos, pero esta vez de forma distinta, aunque con algo en común: muchas rayadas. No sé que hacer, me estoy volviendo loco. Un camino es prácticamente imposible de avanzar por él y el otro tiene muchas complicaciones. Al final terminaré siguiendo recto, saliéndome del camino y estrellándome contra la puta realidad de nuevo, y volver a pasar malos ratos durante mucho tiempo. No sé qué hacer, ¿ir a lo imposible, lo muy difícil o volver a estrellarme? Seguramente sera lo último, volverán los malos ratos, el no tener ganas de nada, solo de desaparecer. Cada vez me gusta más el camino difícil, pero hay pocas probabilidades de que logre recorrerlo.

jueves, 1 de enero de 2015

Comienza un nuevo año

Comienza un nuevo año, nuevos propósitos, nuevas metas. Todos se las proponen y nadie cumple (yo el primero). Comienza un nuevo año lleno de esperanza, un año en el que quiero lograr mis metas de una vez por todas. Un año en el que las cosas ya no pueden ir a peor (eso espero). Un año con el que empezar una nueva etapa de cambio en mi vida. Un cambio de actitud por mi parte, viendo el lado realista de la vida. No sé vivir en la ignorancia. Aprendí desde pequeño que cada acto tiene un precio, y tarde o temprano lo acabas pagando.
Así que para este año yo solo deseo lo mejor para mí y los míos. Y feliz año 2015 para todos los que lean esto, estén donde estén.